Poco después de las 7:30 horas de la mañana del jueves 11 de marzo de 2004 España cambió para siempre. Madrid sufrió el mayor atentado yihadista registrado en Europa. Murieron 192 personas y cerca de 2.000 resultaron heridas, además de un subinspector de los GEO muerto en la explosión posterior en Leganés. Debido a esta tragédia, cada año en esta jornada se conmemora el Día Europeo de las Víctimas de Terrorismo.
Un total de diez bombas explotaron en cuatro trenes de Cercanías diferentes casi al mismo tiempo. Tres en Atocha, dos en la estación de El Pozo, una en la estación de Santa Eugenia y cuatro en un tren que se hallaba en la calle de Téllez, a 500 metros del punto neurálgico de las comunicaciones ferroviarias de la capital. El sonido de los artefactos contrastó con el silencio que se apoderó de la ciudad después, un silencio solo roto por el sonido de las sirenas.
Esa misma mañana, apenas tres horas después del estallido de la primera bomba, un portero advirtió de la presencia de una furgoneta Kangoo estacionada desde primera hora cerca de un colegio de Alcalá de Henares y de la estación de tren de la localidad. Dentro, encuentran siete detonadores y parte de un cartucho de Goma 2 Eco. Además, hay una cinta con versos coránicos.
Por la tarde, en una Comisaría de Vallecas suena un móvil en una bolsa de deportes. Un policía descubre que del teléfono cuelgan unos hilos y una bolsa de basura con explosivos. El artefacto, que no llegó a explotar porque uno de sus cables estaba desconectado, fue desactivado en la madrugada del 12 de marzo.
Después de horas donde, primero se aseguraba que ETA era la responsable y más tarde el ministro del Interior Ángel Acebes confirmaba una segunda línea de investigación, la agencia Reuters informa de que en la sede del diario Al Quds Al-Arabi, editado en Londres en lengua árabe, han recibido una carta en la que un grupo ligado a Al Qaeda se atribuye el atentado.
Los días siguientes
11 millones de personas salieron a la calle a condenar los atentados la noche del viernes por todo el país. Bajo la lluvia, el entonces Príncipe de Asturias junto a sus hermanas, las Infantas Elena y Cristina, estuvo en primera fila en la concentración de Madrid.

Dos días después, el 13 de marzo, la Policía arresta a tres marroquíes y dos indios en un locutorio del barrio madrileño de Lavapiés. Pertenecían supuestamente a una célula de Al Qaeda y estaban vinculados con la venta y falsificación del teléfono móvil hallado en la bolsa sin estallar. Esa noche, se localiza en una papelera del parque entre el tanatorio y la mezquita de la M-30 en la capital una cinta con una reivindicación de Al Qaeda.
En la madrugada del día 14, el de las elecciones generales, Acebes confirmó el contenido de la cinta y no cuestionó durante su comparecencia la veracidad de la misma. Ese domingo, el PSOE ganó los comicios.
Explosión en Leganés
Durante las semanas sucesivas siguieron las investigaciones sobre el atentado más mortífero de Europa. El 2 de abril, un operario de Renfe localizó un explosivo en las vías del AVE Madrid-Sevilla a su paso por Mocejón (Toledo). Era una bomba con 12 kilos de Goma 2 ECO y 137,5 metros de cable conectado a un detonador igual que los hallados en Alcalá de Henares.
Al día siguiente, los GEO y la UIP fueron movilizados porque sus servicios iban a ser necesarios en Leganés o Fuenlabrada y se montó un dispositivo de seguimiento y localización de varios terroristas huidos. A medio día y tras rastrear un teléfono móvil, la Policía cree que el comando autor de los atentados se refugia en un piso en la calle Martín Gaite número 40, 1º A, en el distrito de Zarzaquemada de Leganés.
Al detectar a los agentes, disparan a la policía y los vecinos tienen que ser desalojados, así como las dos manzanas que rodean el inmueble. A las 17:00 horas, con cientos de efectivos policiales desplegados en la zona y tras un intenso tiroteo, el comando arrojó un cinturón con explosivos que no explotó.

Tras un ultimátum, los GEO se sitúan en el rellano y las escaleras de acceso y derriban la puerta del piso con una pequeña carga explosiva que habían adosado a ella. A las 21:03 horas, estallan 20 kilos de Goma 2 ECO activados por los propios siete ocupantes del piso, que deciden inmolarse. La explosión mata en el acto al subinspector de los GEO Francisco Javier Torronteras, alcanzado por una esquirla de la puerta blindada y otras 34 personas sufren lesiones.
Homenajes en 2024
Veinte años después, las víctimas están siendo recordadas con varios actos por todo el país. El principal de ellos está organizado por un acto organizado por la Comisión Europea y el Gobierno de España. Tendrá lugar al mediodía en la Galería de las Colecciones Reales de Madrid y contará con la presencia de los Reyes, de Pedro Sánchez y de autoridades europeas.
Además, en la Catedral de la Almudena se ha celebrado una misa en recuerdo de las víctimas y la presidenta de la Comunidad de Madrid y el alcalde de la ciudad han depositado una corona de laurel ante la placa conmemorativa en la fachada de la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional.
Las dos principales organizaciones de afectados han convocado un año más sus actos por separado. La Asociación de Víctimas del Terrorismo en el Bosque del Recuerdo del madrileño Parque del Retiro y la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo en la estación de Atocha.





