Cada vez que una patera llega a España o una persona cruza la frontera terrestre de Ceuta y Melilla, se aplica un protocolo. Nuestro país tiene uno mientras que Italia, por ejemplo, tiene otro de características similares. Ahora, por primera vez en la historia, la Unión Europea establecerá un marco de actuación aplicable a los 27 Estados miembro.
La Secretaría de Estado de Migraciones es el órgano encargado de desarrollar la política migratoria en España. Nuestra ley establece que hay un plazo máximo de 72 horas para realizar la reseña policial a los recién llegados. En ese tiempo, los agentes obtienen su filiación y comprueban si sus huellas están en alguna base de datos nacional o internacional.
El nuevo proyecto europeo permitirá a los Gobiernos reforzar los controles en las fronteras evaluando con rapidez en la propia frontera las solicitudes de asilo de las personas interceptadas de forma irregular. La idea es recabar información sobre su identidad, sus huellas dactilares y hacerles una fotografía, además de realizar un control de salud, seguridad y vulnerabilidad. El portavoz de interior del Partido Popular Europeo, Jeroen Lennaerts, también ha recalcado que esto ofrece hacer una “distinción clara entre aquellos que necesitan protección internacional y aquellos que no”. Este apartado modificará, previsiblemente, el Reglamento 2016/399 del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se establece un Código de normas de la Unión para el cruce de personas por las fronteras, el denominado Código de fronteras Schengen.

La identificación por parte de la Policía Nacional se realiza en los Centro de Acogida Temporal (CATE) donde Cruz Roja presta una primera asistencia humanitaria para comprobar sus condiciones de salud. Allí también les explican, de forma individualizada, el procedimiento a seguir. Toda llegada irregular lleva aparejada la apertura de un expediente de expulsión del país que concluye con su repatriación. Sin embargo, en todo momento tiene la posibilidad de expresar su voluntad de reclamar protección internacional y solicitar asilo.
Además, el nuevo pacto europeo amplía la base de datos Eurodac, con nuevas categorías, que mejorarán el control mientras aportan una imagen más clara de las personas que están en Europa. A su vez, se reformará el procedimiento de asilo para concentrar los recursos en las personas susceptibles de recibir protección internacional y evitar la saturación del sistema. La normativa que podría verse afectado por esta reforma va desde Ley 12/2009 reguladora del derecho de asilo y de la protección subsidiaria, el Reglamento 603/2013 del Parlamento y Consejo relativo a la creación del sistema Eurodac y a la Ley Orgánica 4/2000 sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social.
El derecho de asilo reconocido en la Constitución
Transcurridas esas primeras 72 horas, los recién llegados quedan a disposición de un juez que decide si quedan en libertad o son ingresados en un CIE, dependiente del Ministerio del Interior. Los Centros de Internamiento de Extranjeros son lugares pensados para retener, durante un tiempo, a la persona de forma cautelar hasta que se ejecute su orden de salida o su expulsión del territorio nacional. El tiempo de estancia no puede superar legalmente los 60 días, pero el plazo suele ser superior. Si no se produce la devolución o la expulsión en ese plazo, la persona debe ser puesta en libertad.
A la mayoría de los migrantes, se les deriva al programa de atención humanitaria del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que suele durar tres meses aunque se puede prorrogar hasta un año en caso de personas especialmente vulnerables.

El Sistema Europeo Común de Asilo
El SECA establece los criterios mínimos comunes para el tratamiento de los solicitantes de asilo. En realidad, las personas que lo solicitan no reciben el mismo trato en cada país ya que las tasas de reconocimiento de asilo varían de un Estado miembro a otro.
Esto conduce a que los solicitantes se desplacen a otro país de la Unión en busca del mejor país para hacer la petición. Este procedimiento recibe el nombre de “asilo a la carta”.
Las solicitudes de asilo en la UE alcanzaron su punto máximo en 2015 y 2016. Entre 2021 y 2022 se produjo un aumento del 52%. Según los últimos datos publicados por las instituciones europeas, este año han llegado a Europa 233.139 personas.
A falta de conocer el texto definitivo, otro de los problemas que quedan por esclarecer será el establecimiento de esos nuevos controles fronterizos y el tratamiento a los menores no acompañados y las familias con menores.




