La Guardia Civil ha desmantelado una banda que robó 1.600 kg de cobre en Ávila y Valladolid. Nueve personas han sido detenidas y otras ocho están bajo investigación. La operación, llamada «Plácaro», también reveló un vertido ilegal en una zona protegida de Madrid.
La investigación comenzó en noviembre tras varios robos en una planta fotovoltaica en Adanero (Ávila). Los ladrones usaron maquinaria agrícola robada para abrir arquetas de hormigón y extraer el cableado. Se descubrió que formaban parte de un grupo criminal especializado en el robo de cobre.
Este grupo está vinculado con robos en otras plantas fotovoltaicas en Langa (Ávila), en tres estaciones de bombeo de la Confederación Hidrográfica del Duero y en dos electrogasolineras en Simancas (Valladolid) y Narros del Castillo (Ávila).
Tras cometer los robos, transportaban el cobre en vehículos alquilados hasta Mejorada del Campo (Madrid). Allí, lo vendían a una empresa de reciclaje con documentos falsificados por dos empleadas de la compañía.
Cada integrante tenía un papel definido. Cinco personas realizaban los robos y trasladaban el material. Dos empleadas recibían el cobre y falsificaban los documentos. Un intermediario gestionaba la venta y cobraba comisiones. El administrador de la empresa conocía la actividad ilegal.
Otras ocho personas están bajo investigación por su implicación en la trama.
Durante la operación, se descubrió un vertido ilegal cerca del río Jarama, en Velilla de San Antonio (Madrid). La contaminación afectó a la Laguna del Soto, dentro del Parque Regional del Sureste. La Guardia Civil ha iniciado los informes para aplicar sanciones medioambientales.
Los días 10 y 12 de marzo, los agentes inspeccionaron la empresa de reciclaje y confiscaron 1.596 kg de cobre robado. La operación dejó 17 personas detenidas e investigadas por robo con fuerza, falsificación documental y pertenencia a grupo criminal. No se descartan más detenciones.




