A finales de 2020 se inició una investigación al fallecer varios internos del Centro Penitenciario Murcia II, por causas relacionados con el consumo de drogas y psicotrópicos.
El Equipo de Delincuencia Organizada Antidroga (EDOA) centró la investigación en un preso, ya que era un importante narcotraficante de Cádiz, y tenía una gran red de colaboradores en el exterior.
Identificaron a uno de los colaboradores. Captaba y manipulaba a personas para introducir la droga en el centro, y tenía una red de distribución de hachís y cocaína en el exterior.
La operación finaliza con la incautación de 8300 kilos de sustancias estupefacientes. Los detenidos y la droga han sido puestos a disposición judicial de 1ª Instancia Instrucción número 1 de Mula (Murcia).
Los datos han sido presentado por la Directora de la Guardia Civil, María Gámez.
También ha explicado que localizaron en un registro una máquina diseñada para convertir la marihuana previamente procesada en un polvo, el «polen de hachís».




