La Guardia Civil ha detenido en Barcelona a un criptoyihadista. El arrestado era el titular de varias direcciones de criptomonedas que operaban en tres redes distintas y estaban vinculadas con múltiples direcciones. Este entramado con ramificaciones en varios países se utilizaba para captar fondos y transmitirlos al grupo terrorista DAESH.
La actividad desarrollada por esta organización no había pasado desapercibida para los servicios de seguridad internacionales, ya que contaba con un gran impacto en forma de grandes movimientos económicos. Por ello, en la investigación han participado la DGSI francesa, el FBI, la SÄPO sueca y Europol. A nivel nacional ha colaborado el CNI.
Esta vertiente de financiación se ha desarrollado desde comienzos de la década pasada, habiendo aumentado su intensidad especialmente tras la COVID-19. Estos sofisticados medios de financiación promovidos por criptoyihadistas plenamente especializados complican las investigaciones de los servicios de seguridad.
Desde la aparición de las criptomonedas, el Servicio de Información de la Guardia Civil ha implementado actividades de investigación al respecto para prevenir y detectar si su fin es financiar el terrorismo.




