La Policía Nacional, con la colaboración de EUROPOL, ha desmantelado dos organizaciones criminales y ha detenido a 69 personas, 35 de ellas integrantes de estas, que disponían de una infraestructura con la que llegaron a regularizar a más de 1.000 ciudadanos chinos mediante contratos ficticios o empadronamientos fraudulentos.
Además, contaban con la colaboración de gestorías y despachos de abogados para la gestión de documentación para conseguir tarjetas de residencia de forma indebida, obteniendo en contraprestación el cobro de entre 500 y 1.000 euros por cada persona extranjera. Gracias a la actividad ilegal llegaron a conseguir beneficios por unos cinco millones de euros.
El entramado criminal estaba integrado por dos organizaciones asentadas en las provincias de Toledo, Madrid y Guadalajara con ramificaciones en otras ciudades. Ambas organizaciones realizaban su actividad criminal de forma independiente, aunque colaboraban de forma esporádica. Los principales responsables eran quienes contactaban con los clientes y determinaban las tarifas exigidas.
Por otro lado, sus colaboradores facilitaban contratos laborales ficticios y empadronamientos para extranjeros en domicilios donde no residían. Los implicados también aleccionaban a los extranjeros para las entrevistas que tenían que hacer durante el proceso de solicitud de arraigo.
Se encargaban de aportar documentación falsa a ciudadanos chinos que simulaban viajar a España para emprender un negocio ficticio a fin de obtener visados tipo D. Incluso, gestionaban matrimonios de conveniencia con el objetivo de conseguir más fácilmente la residencia o nacionalidad. A cada persona les pedían entre 3.000 y 20.000 euros, dependiendo del mecanismo utilizado para la obtención de su regularización. Se estima que han recurrido a estas organizaciones más de 1.000 extranjeros.




