En una operación internacional coordinada por la Fiscalía Especial Antidroga, la Policía Nacional de España y la Armada Española han abordado un narcovelero en aguas internacionales que transportaba 1 500 kilogramos de cocaína.
La embarcación cambió su bandera y ruta en un intento de evadir la detección. Tras una investigación de más de un año fue interceptada. Se ha procedido a la detención de cuatro tripulantes de origen búlgaro, francés y sueco. Además, se han encontrado 50 fardos de cocaína a bordo. Debido al mal estado de la embarcación, se decidió su hundimiento en el Océano Atlántico.
Esta operación marca un duro golpe contra las organizaciones criminales del Este, líderes en el tráfico de drogas por vía marítima, y representa la sexta embarcación intervenida en tan solo cinco meses.
En lo que va de 2023, se han incautado un total de 13 toneladas de cocaína en operaciones similares.




