La Policía Nacional, en colaboración con la EUROPOL, ha desarticulado la rama española de una organización criminal internacional dedicada, presuntamente, al tráfico de migrantes de origen nepalí con ramificaciones en India, Nepal, Lituania y Polonia. La célula desmantelada, previo pago de 15.000 euros, facilitaba de manera fraudulenta a los migrantes la obtención del visado con el que accedían desde India a territorio Schengen, siendo España el destino final para la mayoría de ellos.
Desde el inicio de la investigación se ha acreditado el tráfico ilícito de 83 personas, aunque se estima que el entramado habría traficado con más de 300. La red también facilitaba a los migrantes, a cambio de 5.000 euros, la superación de las pruebas necesarias para la adquisición de la nacionalidad española. En connivencia con algunas academias de idiomas, facilitaban las preguntas de los exámenes o falseaban la realización de dichas pruebas con las que se obtenían los certificados y diplomas exigidos.
La operación policial ha finalizado con el registro de dos domicilios en Madrid, en los que se ha procedido a la incautación de 7.955 euros en efectivo, varios dispositivos electrónicos y ordenadores, y diversa documentación relevante para la investigación. En total, han sido detenidas nueve personas, siete en la capital y dos en la provincia de Las Palmas.
“Ruta del contrabando”
La ruta migratoria empleada por los traficantes, conocida como la “ruta del contrabando”, tenía como punto de partida Nepal, país origen de los migrantes, e India, lugar en el que se ubican las embajadas y consulados europeos para el país nepalí.
Allí se presentaban todos los expedientes y donde se expedían y obtenían los visados tipo D fraudulentos, documentos que autorizan a residir, estudiar o trabajar en el espacio Schengen durante un periodo de más de 90 días. Para ello contaban con la participación de empresas nepalíes y europeas que proporcionaban ofertas falsas de trabajo y estudios, que nunca se hacían efectivas, y sobre las que se sustentaban la concesión de los visados.
Desde la India, los migrantes accedían a territorio Schengen a través de Polonia y Malta. Aquí permanecían el tiempo mínimo indispensable hasta que la organización les proporcionaba un segundo traslado vía aérea a España, donde se les proveía de trabajo clandestino en restaurantes de comida hindú.




