La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas por su presunta implicación en dos intentos de secuestro. Fue la víctima, quien debía dinero, a la que intentaron raptar la que dio la voz de alarma para evitar un tercer intento.
La primera de las tentativas se produjo en junio cuando el individuo se encontraba en el aparcamiento de un restaurante del municipio malagueño de la Alhaurín de la Torre. El segundo fue en septiembre, en un parking subterráneo de Málaga capital.
Tras conocer los hechos, los agentes iniciaron la investigación y lograron identificar y localizar a los presuntos autores. Estos contaban con numerosos antecedentes penales y habían estado en prisión hasta poco antes de los hechos.
Al no tener una residencia fija, se movían constantemente entre las provincias de Málaga y Granada. Finalmente fueron localizados en una casa de campo Cártama (Málaga) cuando se disponían a llevar a cabo un tercer intento de secuestro. Fueron interceptados cuando salían de la vivienda con todo el material necesario para cometerlo.
La Guardia Civil ha intervenido dos armas cortas de fuego, máscaras para ocultarse, espray de defensa personal, una porra extensible y bridas, entre otros efectos. También habían colocado matrículas falsas en un monovolumen que iban a utilizar para llevar a cabo el secuestro.
Los cuatro detenidos se enfrentan a tres delitos frustrados de secuestro, pertenencia a organización criminal, tenencia ilícita de armas, lesiones, daños, falsificación de documentación y hurto. Tres de ellos entraron en prisión y el cabecilla de esta red poseía una requisitoria en vigor por no regresar a prisión tras un permiso penitenciario.




