La Policía Nacional, Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria y la Policía Nacional de Ecuador han desmantelado una organización criminal presuntamente dedicada al tráfico internacional de cocaína. Enviaban la droga desde Ecuador a través de contenedores de fruta y blanqueaban los capitales con un complejo entramado empresarial. En total, han sido detenidas 32 personas.
La investigación se inició en 2020 cuando se detectó a un empresario italiano de origen argentino, asentado en Marbella, que controlaba un amplio abanico de empresas y sobre el que pesaba una Orden de Investigación Europea. Estas compañías se dedicaban a la producción y exportación de plátanos desde Ecuador a Europa; a centros deportivos en Marbella, a centros comerciales en Granada y a negocios de hostelería y ocio nocturno. Sobre ellas, detectaron indicios de financiación oculta con apariencia de legalidad.
Las unidades antidroga y el análisis financiero realizado por los expertos policiales en blanqueo, permitieron establecer la existencia de vínculos entre el investigado y el tráfico de drogas por vía marítima. Debido a su complejidad, se solicitó la cooperación de la Fiscalía Especial Antidroga y la EUROPOL, así como a la colaboración de los consejeros de Interior de España en Ecuador y Rusia y los agregados de Interior en Albania, Bélgica, Países Bajos y Turquía.
Empresas exportadoras de fruta
La organización estaba presuntamente dirigida por un ciudadano albanés asentado en Ecuador y por el empresario italiano de Marbella al que las autoridades seguían el rastro. Ambos dirigían empresas productoras y exportadoras de fruta desde Ecuador a todo el mundo.
Su volumen de negocio era de cientos de contenedores exportados al año, lo que permitía una cobertura perfecta para exportar la droga y, a la vez, para su holgada situación económica. Tenían gastos millonarios como la adquisición de inmuebles en lugares exclusivos de Marbella, Guayaquil o Dubái o la apertura de nuevas vías de negocios, como el ocio nocturno o el deportivo, y el disfrute de un altísimo tren de vida.

Contaban con la colaboración de personal en los puertos o de empresarios dedicados a la importación de fruta que simulaban una relación lícita para introducir la droga en sus países. La organización usaba diversos métodos para enviar el estupefaciente. Tras la incautación en 2020 de más de 1.100 kilos de cocaína en Países Bajos, comenzaron a realizar pequeños envíos de entre 15 y 40 kilos de estupefaciente en varios contenedores a un mismo importador. Esto les permitía, además, negar su implicación en el negocio ilícito si era interceptado.
Según la investigación, el empresario albanés tenía un acuerdo con sus suministradores colombianos para recibir 4.000 kilos de cocaína al mes y era el encargado de introducir la droga desde Colombia a Ecuador. Por su parte, el asentado en España se encargaba presuntamente de proveer la logística de sus empresas de exportación para realizar envíos de cocaína y de coordinar el entramado financiero.
Ambos contactaban con las personas encargadas de recibir la droga en los diversos países. Durante la investigación los agentes detectaron entregas de dinero en Barcelona entre ciudadanos ecuatorianos y el entorno del empresario español, llegándose a intervenir en 2021 un millón de euros ocultos en el interior de un vehículo.
Resultados de la operación
La investigación ha permitido acreditar envíos de droga de la organización a Países Bajos, Bélgica, Rusia, Rumanía, Albania y España. Entre 2019 y 2022 se incautaron 3.210 kilogramos de cocaína en diversos países y 200 kilos del estupefaciente en España.
También han descubierto un patrimonio blanqueado por valor de 36 millones de dólares en Ecuador y 12 millones de euros en nuestro país. 32 personas han sido detenidas: 18 en Ecuador, uno en Reino Unido y 13 en las provincias españolas de Málaga, Barcelona, Madrid, Cádiz y Valencia.
En la investigación, que culminó el 6 de febrero, han participado más de 800 efectivos policiales en España y Ecuador. Además, se han realizado 62 entradas y registros (40 en Ecuador y 22 en España) de manera coordinada.
En los registros en las provincias de Málaga, Barcelona, Granada, Madrid, Valencia, Cádiz y Sevilla, se han intervenido casi 500.000 euros en efectivo, más de 12.000 dólares, dinero en metálico de otras monedas extranjeras, un arma corta, 12 vehículos, relojes de alta gama, terminales móviles y material informático. También se han inmovilizado inmuebles por un valor aproximado de 12 millones de euros, bloqueado 88 productos financieros e intervenido judicialmente cuatro empresas.




