La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas e investigado a una quinta, de entre 19 y 50 años, como presuntos autores de los delitos de robo de vehículo a motor, falsificación documental y pertenencia a organización criminal. Se les atribuye el robo continuado de coches de media a alta gama, para su posterior falsificación e introducción ilegal en España.
Además, han sido recuperados 13 vehículos que habían sido robados en distintas localidades de las provincias de Alicante, Madrid y Valencia. Para llevar a cabo la actividad criminal, la banda empleaba maquinaria y herramientas de avanzada tecnología para la apertura y clonado de llaves y centralitas de vehículos, y captadores e inhibidores de frecuencia. También se han incautado las troqueladoras con las que manipulaban los bastidores y la maquinaria para la fabricación de matrículas, entre otros efectos.
La operación se inició hace un año. Los primeros indicios condujeron a los agentes de la Guardia Civil hasta la pista de un grupo criminal asentado en diferentes puntos de las provincias de Alicante y Valencia.
Posteriormente, corroboraron que, tras robar los vehículos, realizaban modificaciones en los bastidores y falsificaban las placas de matrícula haciéndolos pasar por otro vehículo de igual marca y modelo. Para ello, utilizaban información de vehículos siniestrados o en circulación tanto en España como en otros países. Se decantaban por vehículos de gama media-alta de venta popular por su fácil salida en el mercado.
El pasado 6 de marzo se procedió a la explotación de la operación, denominada PIMA-KRADSTI, llevándose a cabo seis registros en Benissa, Jávea, Denia, Teulada y Gandia.




