La Dirección General de Tráfico, dependiente del Ministerio del Interior, va a adquirir 3.500 chalecos con airbag integrado para proteger a la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, que utiliza motocicletas de gran cilindrada para patrullar las carreteras, desde este verano.
Esta era una petición recurrente de la unidad. Es la especialidad del Cuerpo con la mayor siniestralidad: Casi 350 agentes fallecidos en accidentes desde su creación en 1959 y hasta 2022. El Gobierno ha destinado para ello 2,5 millones de euros.
La empresa española Fecsa ha ganado el concurso para suministrar los chalecos que tienen un coste por unidad de hasta los 536 euros. El proceso, iniciado en 2023, se llegó a paralizar por precios anormalmente bajos.
Exigencias para los chalecos
Entre los requisitos para el diseño está que los chalecos no sean demasiado pesados o voluminosos como para molestar a los agentes o que les impidan acceder con celeridad a su arma reglamentaria en caso de necesidad.
Además, se activan automática y remotamente, sin necesidad de cableado. Para ello, solo hace falta conectar el chaleco a la moto, a través de unos sensores en la horquilla de la rueda delantera. Estos son los que detectan que se ha producido o va a producirse un accidente o una caída y envía esa información al chaleco para que se infle en milisegundos.

La idea es que los primeros chalecos estén en poder de los agentes a comienzos de este verano, aunque desde la DGT advierten de lo inciertos que son a veces los plazos de la Administración.




