La Guardia Civil, en colaboración con la Policía Judiciaria de Portugal, ha desarticulado una organización criminal que importaba cocaína desde Sudamérica hacia España, camuflándola en envíos de productos frescos. La operación “Calypso-Guanacaste” permitió interceptar 350 kilos de droga ocultos en bolsas de yuca triturada y congelada.
La investigación comenzó tras detectarse una red asentada en España que utilizaba una empresa de importación como fachada para introducir la droga. Los envíos llegaban al puerto de Sevilla y se trasladaban a Barcelona para su distribución. El cargamento interceptado, proveniente de Costa Rica, fue seguido de cerca desde su entrada por el puerto de Vigo, su tránsito por Setúbal (Portugal) y finalmente su llegada a Sevilla por vía terrestre.
La cooperación entre las autoridades españolas y portuguesas permitió detener a varios miembros de la organización. Entre ellos estaban los encargados de proporcionar apariencia legal a los envíos, así como los responsables del transporte y la logística. Todos han ingresado en prisión provisional.
La operación fue liderada por la Audiencia Nacional y la Fiscalía Especial Antidroga, con la participación de diversas unidades de la Guardia Civil y el apoyo del Centro Regional de Análisis e Inteligencia contra el Narcotráfico (CRAIN). También se enmarca en el Proyecto GDIN, una iniciativa financiada por la Unión Europea que fomenta la cooperación internacional contra el tráfico de drogas.
Este programa cuenta con la participación de países como Portugal, Colombia, Costa Rica, Brasil y Emiratos Árabes Unidos, y busca fortalecer la lucha contra el narcotráfico transnacional, especialmente en la ruta América-Europa. Con esta operación, las autoridades han asestado un golpe significativo a las redes criminales dedicadas al tráfico de cocaína.




