Agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional ha desmantelado la primera galería de tiro clandestina subterránea localizada en España. Esta instalación, construida a mano con herramientas rudimentarias, estaba oculta a tres niveles bajo tierra. Su ubicación y estructura dificultaban enormemente su localización, lo que muestra el nivel de planificación de la organización.
En el marco de esta operación, tres individuos con numerosos antecedentes policiales han sido detenidos. Los arrestados son los principales responsables de una red delictiva dedicada a la comercialización ilegal de armas y otros materiales tácticos. Además, se realizaron 11 registros domiciliarios en distintas localidades de la provincia de Granada, incluyendo la capital, Loja y Moraleda de Zafayona.
Armas conservadas bajo tierra
Durante los registros, se hallaron armas de fuego almacenadas en un descampado, enterradas y empaquetadas para su conservación. Las armas, en perfecto estado de funcionamiento, estaban listas para ser utilizadas en cualquier momento. Este hallazgo subraya la peligrosidad de la operación, que, según las autoridades, podría haber puesto en riesgo la seguridad pública.
Uno de los mayores retos que enfrentaron los agentes durante la investigación fue el nivel de seguridad implementado por los investigados. Los miembros de la organización extremaban las medidas de seguridad, utilizando tanto medios técnicos como personales para dificultar el seguimiento y la vigilancia policial. Estas tácticas de evasión mostraron la sofisticación de la red y la gravedad de las actividades que llevaban a cabo.
App’s y mensajería instantánea para la venta de armas
En cuanto a la forma en que las armas eran comercializadas, se ha descubierto que la organización utilizaba aplicaciones de mensajería móvil seguras para ofrecer su mercancía. A través de estas plataformas, ofrecían fusiles de asalto, subfusiles, pistolas automáticas, escopetas policiales, municiones, cargadores, chalecos antibalas y otros materiales tácticos. Cuando un cliente potencial mostraba interés, los miembros de la red grababan vídeos probando las armas para demostrar su efectividad. En algunos casos, incluso organizaban encuentros en persona para que los compradores pudieran probar las armas directamente.
Con la explotación de esta operación, se ha logrado retirar de las calles un importante número de armas de gran peligrosidad. Dada su capacidad de ocultación y su potencial de uso en delitos graves, estas armas habrían podido ser utilizadas para cometer actos de extrema violencia, poniendo en peligro la seguridad de los ciudadanos.
Las investigaciones continúan con el objetivo de desmantelar por completo esta red criminal y determinar si existen vínculos con otras organizaciones en el ámbito nacional o internacional.




