Los residuos –considerados como muy peligrosos- no eran tratados adecuadamente y suponían un grave riesgo para los trabajadores de la empresa y para el medio ambiente
Sevilla.- La Guardia Civil ha detenido a cinco directivos de una empresa de reciclaje de residuos eléctricos y electrónicos de Aznalcóllar (Sevilla), y abierto una investigación a dos trabajadores de la misma empresa.
Se les imputan delitos contra el medio ambiente y los recursos naturales, traslado transfronterizo de residuos, contra los derechos de los trabajadores, estafa, falsificación documental, apropiación indebida, administración desleal, además de la posible implicación de uno de ellos en blanqueo de capitales.
La operación Raecash comenzó hace tres años, a raíz de una información del SEPRONA relacionada con traslados transfronterizos de residuos peligrosos que procedían de Gibraltar, con destino a la empresa investigada. En el transcurso de la investigación los agentes han constatado la posible falsificación de certificados en los que se aumentaban las cantidades de residuos que se habían tratado. De esta forma, incrementaban los beneficios económicos, que según la investigación ha podido superar el fraude de 16 millones de euros en los últimos años.
LA EMISIÓN DE ESTOS GASES HA PODIDO PRODUCIR DAÑOS EN LA ATMÓSFERA POR VALOR DE OCHO MILLONES DE EUROS
Gases altamente peligrosos para la salud y el medio ambiente

La empresa mercantil investigada acapara la totalidad de los residuos que poseen gases refrigerantes que se generan en toda Andalucía. La emisión de estos gases es especialmente perjudicial para la capa de ozono, además del riesgo que conlleva tanto para el medio ambiente como para la salud de las personas.
Además de los gases refrigerantes, el SEPRONA ha detectado la falta de tratamiento de otros tipos de residuos considerados muy peligrosos, cuya manipulación podría haber puesto en riesgo la salud de los trabajadores de la empresa, además de provocar daños en el medio ambiente. Un informe pericial concluye que solo la emisión de gases ha podido producir un daño irreparable a la atmósfera valorado en aproximadamente ocho millones de euros en los años investigados.






