La Policía Nacional y la Guardia Civil ha desmantelado una trama dedicada a la fabricación ilícita y tráfico de armas de fuego y municiones. El destino de estos utensilios eran los grupos criminales del Campo de Gibraltar y el sur de España.
Investigación
Esta intervención se ha realizado en el marco de la operación BOTIJO-BUTKUS llevada a cabo por el Grupo de Respuesta Especial contra el Crimen Organizado (GRECO) del Campo de Gibraltar de la Policía Nacional.
La persona que estaban investigando se encontraba en Jaén, y sospechaban que era la encargada de distribuirle las armas y munición a las organizaciones de narcotráfico de la zona.
Estas armas estaban siendo empleadas en varios ajustes de cuentas y enfrentamientos armados como los «vuelcos«, como se le conoce a los robos de alijos de estupefacientes entre bandas o protección de las «guarderías» que es donde almacenan y ocultan las sustancias.
Durante la investigación al detenido, se pudo averiguar que la mujer del individuo estaba al tanto de las actividades ilícitas y colaboraba con él. Otra tercera persona que también residía en Jaén hacía de intermediario para suministrarle armas de fuego para que pudiese revenderlas.
Coordinación entre autoridades
La Policía Nacional y la Guardia Civil han estado trabajando conjuntamente bajo la coordinación del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO). Que han unido la operación BOTIJO de la Guardia Civil y la operación BUTKUS de la Policía Nacional para que trabajasen coordinados entre si.
Se han interceptado 21 armas de fuego, más de 7 000 cartuchos, chalecos antibala, 16 445 euros en metálico, el taller clandestino donde fabricaban las municiones ilegalmente, etc.




