El Ministerio del Interior y la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex) han llegado a un acuerdo in extremis para reanudar las operaciones contra la migración irregular. Tampoco se marcharán de España, algo con lo que amenazaba el organismo.
Los planes operativos para las dos operaciones conjuntas que desarrollarán en 2024 son una para el Mediterráneo occidental, n denominada Indalo, y otra que afecta a Canarias.
La actividad de la agencia, que dispone de barcos y aviones y más de 300 agentes desplegados en España, se ha reanudado esta madrugada después de cinco días inoperativa y una semana más tarde de la fecha límite.
Tiranteces entre las partes
El control de los datos sobre inmigración fue el principal punto de conflicto entre Frontex e Interior. Actualmente es la Agencia quien maneja la base de datos Jora en la que se vuelca la información de los migrantes en situación irregular.
En ella se almacenan los datos de las entrevistas que se les hacen al llegar a suelo europeo. Se intenta dar con las redes que les ayudan a alcanzar Europa: fotos, huellas, el número de NIE que se les asigna, el país del que vienen o cómo han llegado, entre otras cosas.
El 85% de la información la vuelcan los agentes de Frontex aunque el Gobierno español puede consultarlo siempre que quiera. Ahora, según la institución, España no quería “perder la titularidad y la responsabilidad” de los datos personales de los inmigrantes. Por su parte, Fernando Grande-Marlaska asegura que el acuerdo no llegaba por motivos “técnicos”. Estas diferencias, que vienen de largo, se han superado y el acuerdo finalmente se ha alcanzado.




