La Policía Nacional ha desarticulado la infraestructura del Cártel de Sinaloa en España. La operación ha concluido con la incautación de 1.800 kilos de metanfetaminas. Es la mayor aprehensión de esta sustancia en nuestro país y la segunda mayor que se ha dado en Europa, tras la intercepción de dos cargamentos con 2.500 kilos en Países Bajos en 2019 y 2021.
Además de intervenir esa cantidad de droga, los agentes han desmantelado el principal punto de abastecimiento de drogas de síntesis en territorio europeo que operaba desde Madrid, Tenerife, Valencia y Alicante. Las autoridades sospechan que las tres ciudades marítimas eran presumiblemente utilizados por el cártel como puntos de entrada para el narcotráfico. En total han sido detenidas cinco personas, entre las que se encuentra el líder del cártel en España.
La investigación, dirigida por la Unidad de Droga y Crimen Organizado (Udyco), arrancó en Tenerife cuando se incautó parte del cargamento en una furgoneta. El individuo trasladaba la droga en electrodomésticos. De hecho, hace una semana la jueza que está instruyendo el caso en Santa Cruz de Tenerife decretó el ingreso en prisión provisional de cuatro de los cinco detenidos en esa operación.
A partir de esa operación las pesquisas se centraron en identificar a los responsables del envío, realizado a través de una empresa de Madrid. Tras distintas vigilancias y seguimientos, los agentes averiguaron que el responsable de la organización operaba desde la provincia de Valencia.
A principios de mes, se detectó un nuevo envío que permitió intervenir 224 kilos de metanfetamina escondida en el doble fondo de una furgoneta. En el inmueble hasta el que se dirigió el vehículo fue localizado el mayor alijo de esta droga de España. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.

Cártel de Sinaloa
Esta mafia mexicana es una de las dos organizaciones criminales más poderosas del país y el continente junto con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Ambos grupos operan a nivel mundial en todos los ámbitos del narcotráfico y dirigen una compleja red de cómplices que incluye a navieras internacionales, transportistas en ambos lados de la frontera, funcionarios, constructores de túneles, empresas fachada y testaferros que blanquean el dinero, según la DEA.
Incluso, como asegura la Administración de Control de Drogas estadounidense, tienen comprados a policías, militares y políticos para operar con libertad en algunas partes de México. En su informe anual, publicado la semana pasada, la agencia antinarcóticos defiende que los tentáculos de Sinaloa y el CJNG se extienden por más de 40 países y 50 Estados de EE.UU.

No es la primera vez que España realiza una operación contra el Cártel de Sinaloa. En 2012 la Policía Nacional en colaboración con el FBI estadounidense detuvo a cuatro narcotraficantes, una avanzadilla enviada para asentarse en la península y desde ahí extender su entramado al resto de Europa. Uno de los cuatro arrestados era Jesús Gutiérrez Guzmán, «Manolo», uno de los primos de Joaquín El Chapo Guzmán. Con esta intervención, los agentes sospechan que finalmente sí que lograron establecerse en España.




