La Guardia Civil ha detenido a ocho personas acusados de apropiación de herencias de ancianos fallecidos. La organización desmantelada habría adquirido la herencia de 22 ancianos fallecidos, y su actividad se había visto incrementada durante la pandemia.
En el, marco de la operación «Mano Negra», se han detenido a estas ocho personas, además de investigar a otras tres. Los delitos que se le atribuyen son organización criminal, robo, estafa, falsedad documental, apropiación indebida, blanqueo de capitales, usurpación de estado civil y tenencia ilícita de armas.
Por ahora, los agentes han identificado a 22 fallecidos víctimas de este grupo delictivo. No se descartan nuevas víctimas en el transcurso de la investigación. Los ancianos carecían de familia y herederos en su mayoría, por lo que no solían reclamar.
Modus operandi
Los líderes de la organización, dos hermanos con gestorías e inmobiliarias entre otras empresas, utilizaban estas para alquilar y vender las propiedades de los fallecidos. Además, para evadir impuestos, utilizaban una empresa de construcción y reformas, taller de mecánica en Bilbao, dos hoteles en Murcia y Valencia y restaurante en Denia, entre otros.
Otro de los detenidos era un trabajador de un geriátrico de la misma comarca que obtenía la documentación y claves bancarias de las víctimas, obteniendo más de 112 000 euros.
Investigación
Los agentes averiguaron la participación de este grupo en apropiación ilícita de hasta 20 inmuebles por un valor de más de tres millones de euros, y cuatro de ellos en París, Francia.
Ante el alto riesgo de fuga de uno de los líderes, se procedió a la entrada y registro en Alicante, Valencia y Bizkaia. Donde se detuvieron a las ocho personas e investigaron a otras tres.
Se han intervenido en estos registros, armas de fuego, casi 100 joyas, 11 000 euros en efectivos, dispositivos informáticos, vehículos, 20 inmuebles y 71 cuentas bancarias.




