La Guardia Civil ha detenido a tres personas e investigado a otras siete por estar presuntamente relacionadas con delitos de estafas telemáticas.
Se les acusa de pertenecer a una organización criminal y haber realizado 15 estafas por valor de 300 000 euros a empresas de Toledo, Albacete y Cuenca. Se han analizado además más de 100 cuentas bancarias.
La investigación de los agentes comenzó tras recibir una denuncia de un empresario. En ella comunicaba la sustracción de 31 000 euros de su cuenta bancaria a través de diferentes transferencias a un número desconocido.
Tras las primeras averiguaciones pudieron comprobar que un grupo de diez personas repartidas por España habían formado un grupo delictivo que realizaba este tipo de delitos informáticos. Accediendo a los datos personales de terceros y tarjetas SIM de los dispositivos móviles, conseguían acceder a las claves de seguridad de los bancos.
Los líderes de la organización utilizaban a personas en situación de vulnerabilidad económica para que abriesen cuentas bancarias a su nombre para poder realizar con ellas las transferencias fraudulentas. Estas terceras personas recibían el dinero en las cuentas y lo extraían para entregar en mano.
Detención de los cabecillas de la organización
Cuando consiguieron localizar a dos de los cabecillas y procedieron a realizar una intervención para detenerlos. Ambos intentaron huir, uno se precipitó por le balcón desde un tercer piso. Mientras que el otro, en su intento de huida hirió de gravedad a dos guardias civiles.
Al examinar los teléfonos y tarjetas incautados, lograron encontrar información de hasta 90 personas que estaban siendo extorsionadas.
En la operación han participado el Equipo de Investigación Tecnológica de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Ávila, con el apoyo de la Unidad Central Operativa, las Unidades Orgánicas de Policía Judicial de la Guardia Civil de Barcelona, Tarragona, Ciudad Real y el Grupo de Reserva y Seguridad de la Guardia Civil de Valencia.




